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Contratos, alcance y cómo no terminar trabajando gratis

Casi nadie termina trabajando gratis por un contrato mal firmado: termina por un alcance que nunca se escribió y por veinte pedidos chiquitos que ninguno justificaba discutir. El contrato es la herramienta que hace fácil esa conversación.

Para este tema conviene tener claro:Poner precio: por hora, por proyecto o por valor

El proyecto era de cuatro semanas y va por la novena. No hubo ninguna pelea: hubo «ya que estamos, agregale esto», «cambiá el color», «probemos con otro proveedor». Cada pedido era chico y ninguno justificaba una discusión.

Ese es el mecanismo real por el que se trabaja gratis, y no se arregla siendo más firme. Se arregla escribiendo antes qué entra, qué no, y cómo se pide un cambio — para que pedir lo nuevo sea una gestión normal y no un favor que no se puede negar.

Lo mínimo que tiene que decir un acuerdo

No hace falta un contrato de veinte páginas. Hace falta que estas cosas estén escritas en algún lado que las dos partes hayan aceptado, aunque sea un documento de dos carillas.

Las nueve cláusulas que importan

  1. Qué se entrega. Entregables concretos y verificables, no una descripción de intenciones.
  2. Qué no se entrega. La lista de exclusiones: lo que el cliente podría suponer incluido y no está.
  3. Qué hace falta de su lado. Accesos, datos, quién responde las dudas y en cuánto tiempo. Es la causa más común de demora y la que menos se escribe.
  4. Cuándo se considera terminado. El criterio de aceptación: qué tiene que pasar para que el entregable esté aprobado, y en cuántos días se revisa.
  5. Precio, forma y plazo de pago. Con el plazo en días concretos y qué pasa si se paga tarde.
  6. Cómo se pide un cambio. Que todo pedido fuera de alcance se cotiza aparte, por escrito, antes de hacerse.
  7. Cómo se termina. Preaviso de las dos partes y qué se paga de lo hecho hasta ahí.
  8. De quién es el código. Cuándo se transfiere la propiedad —lo habitual y sano es: al cobrar— y qué herramientas propias seguís pudiendo reutilizar.
  9. Confidencialidad y datos. Qué información es reservada y qué pasa con los datos al terminar.

El alcance es una lista, no un párrafo

Alcance que se estiraAlcance que sostiene
La descripción«Un panel de administración»Cinco pantallas enumeradas, con qué hace cada una
Las exclusionesNo hay«No incluye migrar datos viejos, app móvil ni capacitación»
El fin«Cuando esté listo»«Aprobado si pasa estos casos, revisado en cinco días hábiles»
Las revisionesLas que hagan faltaDos rondas por entregable; la tercera se cotiza
Los cambiosSe charlanSe cotizan por escrito antes de hacerse
El soporteImplícito y eternoTreinta días por errores de lo entregado; después, acuerdo aparte
Las dos últimas filas son las que más horas regalan: el soporte eterno y las revisiones infinitas no aparecen en ningún presupuesto.

El pedido chiquito

La técnica para no discutir cada cambio es aburrida y funciona: convertirlo en un trámite previsible en vez de en una negociación.

Qué hacer cuando llega un pedido fuera de alcance

  1. Aceptá el pedido, no la gratuidad. «Se puede hacer» es la respuesta correcta; lo que sigue es cuánto cuesta.
  2. Escribilo en el mismo canal donde llegó. «Anoto: además del listado, filtro por fecha. Te paso el impacto hoy.»
  3. Decí el impacto en las dos monedas: plata y fecha. «Son cuatro horas y corre la entrega dos días.» Muchas veces el cliente prefiere la fecha y retira el pedido solo.
  4. Esperá el sí por escrito antes de hacerlo. Un mensaje alcanza; lo que no alcanza es haberlo mencionado.
  5. Si es de diez minutos, hacelo y decilo. «Esto lo hice sin cargo.» Regalar de vez en cuando está bien cuando queda claro que fue un regalo y no la regla.
  6. Llevá la lista visible. Un documento con los cambios pedidos, aprobados y rechazados. Al final del proyecto, esa lista explica sola por qué se corrió la fecha.

Antes de seguir, predecí

El cliente pide algo chico que no estaba en el alcance y sabés que te lleva dos horas. ¿Qué conviene?

Las cláusulas que protegen el cobro

CláusulaPara qué sirve
Anticipo del 30 % al 50 %Filtra a quien no puede o no quiere pagar, antes de trabajar
Pago por etapa contra entregaNinguna deuda crece más allá de una etapa
Plazo de pago en días concretos«A 30 días» sin fecha de inicio no es un plazo
Interés por mora y suspensiónDa una salida prevista, sin tener que inventar una pelea
Propiedad del código al cobrarLo impago sigue siendo tuyo, y eso es un argumento sólido
Preaviso de las dos partesTe protege de la baja súbita y le da previsibilidad al cliente
El anticipo es la más efectiva y la que más miedo da pedir. Quien se ofende por un anticipo razonable suele ser exactamente el cliente que después no paga.

El alcance que se estira

Escenario · 1 decisión como mínimo

Semana tres de un proyecto de cuatro, y siguen llegando pedidos

El proyecto es de cuatro semanas a precio cerrado. Van tres y ya aceptaste seis pedidos chicos «que no eran nada». Llega el séptimo: quieren agregar un informe nuevo. ¿Qué hacés?

El escenario no se gana con firmeza sino con registro: el primer pedido fuera de alcance define cómo se van a tratar todos los demás.

Cierre

Autoevaluación

¿Lo entendiste?

¿Cuál es el mecanismo habitual por el que se termina trabajando gratis?
¿Qué cláusula falta casi siempre y explica buena parte de las demoras?
¿Cómo se escribe un alcance que se sostiene?
Llega un pedido fuera de alcance. ¿Qué conviene hacer?
¿Para qué sirve que la propiedad del código se transfiera al cobrar?