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Liderazgo de personasPrimeros pasosTema 3

Elegir cuánto soltar en cada caso

Delegar no es una habilidad que se tiene o no se tiene: es una decisión que se toma de nuevo en cada tarea, cruzando qué tan capaz es la persona en eso con cuánto cuesta que salga mal.

«Hay que delegar más» es de esos consejos que todo el mundo acepta y nadie puede aplicar, porque no dice lo único que importa: cuánto soltar, en qué, y con quién. La misma persona puede estar lista para decidir sola el diseño de un módulo y no estarlo para hablar con un cliente enojado.

Delegar todo igual termina en uno de dos lugares: revisar todo —y ser el cuello de botella— o soltar algo caro antes de tiempo y pagarlo. La salida no es un principio: son dos preguntas.

Las dos preguntas

Riesgo bajoRiesgo alto
Ya lo hizo varias vecesSoltalo entero: ni te enterásQue decida y te cuente antes de ejecutar
Lo hizo una o dos vecesQue decida y te cuente despuésRevisión pactada en un punto intermedio
Primera vezQue lo haga y lo revisen juntos al finalHáganlo juntos, con la persona en el teclado
Riesgo es qué pasa si sale mal: cuánto cuesta deshacerlo, a quién afecta y si se nota a tiempo.

Los dos errores, y cómo se ven

Soltar pocoSoltar demasiado
Cómo se ve al principioTodo sale bien y prolijoLa persona entusiasmada y con autonomía
Cómo se ve a los tres mesesLa gente pregunta todo; vos sos el cuello de botellaAlgo salió mal y nadie se enteró a tiempo
Qué siente la personaQue no confían en ellaQue la dejaron sola
Cómo se corrigeBajar un escalón de control por vez, en voz altaAgregar un punto de control, explicando que es por el riesgo y no por ella
Los dos se corrigen igual: nombrando el nivel en voz alta en vez de ajustarlo en silencio.

Antes de seguir, predecí

Alguien del equipo hizo tres veces una migración de datos chica, sin problemas. Ahora hay que migrar la tabla de facturación. ¿Qué nivel corresponde?

Cómo se delega en la práctica

Al entregar algo

  1. Decí el resultado, no el procedimiento. «Necesitamos que los reportes salgan en menos de cinco segundos», no «poné un índice en esta tabla». Si das el procedimiento, sólo delegaste tipeo.
  2. Nombrá el nivel. «Decidí vos y contame después» o «traeme el plan antes de ejecutar». Una frase que evita la mitad de los problemas.
  3. Dejá claro el contexto que no es obvio. Restricciones, historia, con quién hay que hablar. Es lo que uno tiene en la cabeza y olvida transmitir.
  4. Acordá cuándo se habla. Un punto en el medio, no sólo el final. No es control: es la última oportunidad barata de corregir el rumbo.
  5. Dejala equivocarse en lo barato. Si el error cuesta poco, dejá que pase. Se aprende más de eso que de cualquier advertencia previa.

Delegar una tarea concreta

Escenario · 1 decisión como mínimo

Hay que migrar la base a una versión nueva y vos ya lo hiciste tres veces

La migración del motor de base de datos hay que hacerla este trimestre. Vos la hiciste tres veces en otros equipos y sale en dos días. En el equipo hay alguien con cuatro años de experiencia que nunca hizo una. Si sale mal, la aplicación queda caída y restaurar lleva horas. ¿Cómo lo resolvés?

Las mismas dos preguntas en cada decisión: cuántas veces lo hizo, y cuánto cuesta que salga mal.

Lo que preguntan sobre esto

Cierre

Autoevaluación

¿Lo entendiste?

¿Qué dos preguntas definen cuánto delegar?
Alguien demostró habilidad, pero la tarea ahora toca un sistema crítico. ¿Qué corresponde?
¿Qué problema tiene decir «ocupate vos, pero consultame cada cosa»?
Al delegar, ¿qué conviene entregar?