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Deuda técnica sin discursos

Casi toda discusión de deuda técnica se pierde por cómo está planteada: «el código está feo» contra «hay que entregar». La salida no es convencer a nadie de que la calidad importa, es medir el interés que esa deuda cobra por mes.

La metáfora de la deuda es buena y casi siempre se usa a medias. Se habla del capital —lo mal que quedó eso que hicimos apurados— y no del interés, que es lo único que le importa a quien decide: cuánto está costando por mes convivir con eso.

Un préstamo con interés cero no se cancela con urgencia. Uno que cobra el 20 % mensual se cancela ya. La misma deuda técnica puede ser cualquiera de las dos, y no se distinguen mirando el código.

No toda deuda es la misma deuda

Antes de priorizar hay que clasificar, porque cada tipo se paga distinto:

TipoDe dónde saleQué hacer
Deliberada y de corto plazoSabíamos la forma correcta y elegimos una rápida para llegar a una fechaAnotarla al tomarla, con la fecha en que se paga. Es la única sana
Deliberada y de largo plazoUna decisión de arquitectura que sirve hoy y no a futuroRevisarla cuando cambien los supuestos, no antes
AccidentalAprendimos algo después: hoy lo haríamos distintoPagarla cuando toque tocar esa zona, no como proyecto aparte
Por deterioroEl código no cambió, el mundo sí: versiones sin soporte, dependencias vencidasTiene fecha de vencimiento externa. Es la que se convierte en urgencia sola
Sólo la última tiene una fecha que no la ponés vos. Las otras tres compiten con todo lo demás.

Medir el interés

Cuatro preguntas convierten una queja en un número que se puede comparar con cualquier otra cosa del plan:

El interés de una deuda

  1. ¿A cuánta gente y con qué frecuencia le pasa? Dos personas por sprint no es lo mismo que todo el equipo, todos los días.
  2. ¿Cuánto cuesta cada vez? Horas de trabajo extra, tiempo de despliegue, un incidente al mes con su tiempo de recuperación.
  3. ¿Está creciendo? Una deuda estable puede esperar. Una que empeora con cada funcionalidad nueva tiene interés compuesto y hay que atacarla antes.
  4. ¿Qué está bloqueando? Lo más caro casi nunca es la hora perdida: es la funcionalidad que no se intenta porque «ahí no se puede tocar».

Antes de seguir, predecí

Dos deudas: A cuesta 4 horas por semana a todo el equipo y está estable. B no cuesta casi nada hoy, pero bloquea una funcionalidad grande que producto quiere para el trimestre que viene. ¿Cuál va primero?

La conversación, en vivo

Escenario · 1 decisión como mínimo

Producto quiere tres funcionalidades este trimestre y vos venís arrastrando una base de datos que aguanta poco

Reunión de planificación. Producto presenta tres funcionalidades para el trimestre. Vos sabés que el esquema actual va a dar problemas serios con cualquiera de las tres, y que arreglarlo son unas cuatro semanas. ¿Con qué abrís?

Podés recorrerlo varias veces. Los caminos que terminan mal no son trampas: son las dos formas en que esta conversación se pierde de verdad.

Cómo se paga en la práctica

Casi nunca conviene el «proyecto de refactor» de tres meses: es lo más difícil de defender, lo más fácil de cancelar a la mitad y lo que más riesgo acumula antes de dar algún beneficio. Tres formas que sí funcionan:

  • Pegada a la funcionalidad que la necesita. Es el argumento más fuerte que existe, porque ya no compite con producto: es parte del costo de algo que producto quiere.
  • Regla del campamento, con límite. Cada vez que se toca una zona, se deja un poco mejor que como estaba. Sirve para la deuda dispersa; no sirve para la estructural, y conviene ponerle un techo para que no se convierta en cambios enormes en cada revisión.
  • Un porcentaje fijo del tiempo, acordado y visible. Entre un 10 % y un 20 % declarado, con lo que se hizo contado igual que cualquier otra entrega. Lo que se hace a escondidas nunca cuenta como resultado.
Más a fondo · nivel seniorEl registro de deuda que no se vuelve un cementerio

Casi todos los equipos intentan una vez una lista de deuda técnica, y casi todas terminan con ochenta ítems que nadie lee. Lo que la mantiene viva son tres reglas: cada entrada incluye el interés medido —no la descripción del problema—; se revisa en la misma reunión donde se planifica, no en una aparte; y lo que lleva dos revisiones sin que a nadie le importe se borra.

Borrar es la regla incómoda y la más importante. Una deuda que hace seis meses que nadie prioriza está diciendo que su interés es más bajo de lo que se creyó al anotarla. Dejarla ahí no la hace más probable: hace menos creíble a toda la lista.

Lo que preguntan sobre esto

Cierre

Autoevaluación

¿Lo entendiste?

¿Cuál es la parte de la metáfora de la deuda que más se olvida?
Una zona del código no te gusta cómo está escrita, pero nadie pierde tiempo con ella ni causa incidentes. ¿Es deuda técnica?
¿Cuál es la forma más fácil de defender el pago de una deuda?
Se decide tomar deuda deliberadamente para llegar a una fecha. ¿Qué es imprescindible?
¿Qué conviene hacer con una entrada del registro de deuda que lleva meses sin que nadie la priorice?