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Liderazgo de personasPrimeros pasosTema 2

Reuniones uno a uno que no sean un informe de estado

Si la reunión semanal con cada persona se usa para repasar tareas, está desperdiciada: eso ya está en el tablero. Es el único espacio donde puede salir lo que no aparece en ningún otro lado, y depende casi enteramente de quién propone los temas.

La reunión uno a uno se degrada siempre de la misma manera: empieza siendo un espacio de conversación y a las seis semanas es un repaso de en qué anda cada tarea. Cuando llega a eso, la gente empieza a cancelarla, y con razón: ese repaso ya está en el tablero.

Lo que la salva es una regla sola: la agenda la propone la otra persona. No es un detalle de cortesía. Define si el espacio es para que le informen a quien lidera, o para que la persona traiga lo que le importa.

Para qué sirve, y para qué no

No
TemasLo que no cabe en el canal público: dudas, incomodidades, carrera, contextoEstado de las tareas
Quién habla másLa otra personaQuien lidera
Quién trae la agendaLa otra persona, con espacio para tus temas al finalQuien lidera
Qué pasa si no hay temasSe usa para hablar de algo más amplio, o se corta en diez minutosSe rellena con estado
FrecuenciaSemanal o cada dos semanas, fijaCuando hay algo que decir
La frecuencia fija importa más de lo que parece: el valor está en que exista cuando aparece algo, no en cada reunión individual.

Preguntas que abren algo

Cuando la otra persona no trae temas —sobre todo al principio—, sirve tener preguntas que no se respondan con una palabra:

Pregunta que cierraPregunta que abre
¿Todo bien?¿Qué fue lo más frustrante de esta semana?
¿Necesitás algo?¿Hay algo que te esté haciendo perder tiempo y que yo pueda destrabar?
¿Cómo viene la tarea?¿Hay algo del proyecto que no termine de cerrarte?
¿Estás contento acá?¿Qué parte de tu trabajo te gustaría hacer más, y cuál menos?
¿Tenés feedback para mí?¿Qué es lo que hago que te complica el trabajo?
La última es la más difícil de hacer y la que más información trae, si aguantás el silencio que viene después.

Antes de seguir, predecí

Alguien contesta «todo bien» a cada pregunta, reunión tras reunión. ¿Qué es lo más probable?

Una estructura liviana

Plantilla

Agenda de una reunión uno a uno

Tus temas

Lo que la persona quiera traer. Se escribe antes, en un documento compartido que ven sólo ustedes dos.

Va primero a propósito: si queda al final, el tiempo se lo come lo tuyo.

Seguimiento de lo anterior

Qué quedó pendiente de la vez pasada, de los dos lados.

Es lo que demuestra que hablar sirve. Sin esto, la reunión se vuelve un desahogo sin consecuencias.

Mis temas

Feedback, contexto de la empresa, algo que viste y querés conversar.

Feedback puntual no se guarda para acá: se da cuando pasa. Lo que sí va es lo que necesita una conversación.

Una pregunta abierta

Rotativa: sobre el trabajo, sobre el equipo, sobre lo que quiere aprender, sobre vos.

Sirve para que la reunión no se vuelva sólo operativa cuando no hay temas grandes.

El documento compartido es la mitad del valor: se puede escribir un tema el martes y hablarlo el jueves sin que se olvide.

Lo que preguntan sobre esto

Es paraNo es para
lo que la persona necesita hablarun reporte de estado
detectar problemas tempranoasignar trabajo
carrera y crecimientorevisar tickets
feedback en las dos direccionesque hable sólo quien lidera
La columna derecha es en qué se convierten cuando no se cuidan, y el síntoma es que la agenda la pone siempre la misma persona.

Cierre

Autoevaluación

¿Lo entendiste?

¿Quién debería traer la agenda de una reunión uno a uno?
No hay temas esta semana. ¿Qué conviene hacer?
Alguien responde «todo bien» reunión tras reunión. ¿Qué es lo más probable?
¿Cuándo conviene dar un feedback puntual sobre algo que pasó el lunes?