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Carrera profesional y entrevistasTrabajar por cuenta propiaTema 3

Poner precio: por hora, por proyecto o por valor

Cobrar por hora te castiga por ser bueno: cuanto más rápido resolvés, menos cobrás. Las tres formas de poner precio reparten el riesgo distinto, y elegir mal es lo que hace que un año entero de trabajo rinda menos que un sueldo.

Para este tema conviene tener claro:Freelance, contractor o relación de dependencia: qué se gana y qué se pierde

Hay una paradoja incómoda en cobrar por hora: cuanto mejor sos, menos cobrás. El que tardó tres semanas factura tres semanas; el que lo resolvió en dos días, dos días. El cliente paga más por el trabajo peor.

No significa que la hora esté mal siempre. Significa que el modo de cobrar es una decisión propia, con consecuencias grandes, y que casi nadie la toma a propósito: se copia la primera que vio.

Las tres formas

Por horaPor proyectoPor valor o retainer
Quién carga con el desvíoEl clienteVosCompartido, según el acuerdo
Qué premiaTardarResolver rápido y bienEl resultado
Cuánto hay que estimarNadaMucho, y se paga caro errarEl impacto, no las horas
Qué discute el clienteCuántas horas usasteQué entra y qué noSi el resultado llegó
Cuándo funcionaAlcance incierto o soporte continuoAlcance claro y acotadoCuando el problema cuesta plata medible
Riesgo principalIngreso con techo y control de horasEstimar malQue el resultado dependa de terceros
La tercera columna es la más rentable y la que más confianza exige: rara vez es el primer trabajo con un cliente.

El piso: cuánto necesitás por hora

Antes del precio hay un piso, y es aritmética, no estrategia.

La cuenta, en orden

  1. Cuánto necesitás por año. Tus gastos de vida, más lo que quieras ahorrar. Es el número que casi nadie escribe.
  2. Sumá lo que en un empleo venía incluido. Aportes, impuestos, obra social, el equivalente a vacaciones y aguinaldo, y un colchón por los meses flojos.
  3. Sumá los gastos del oficio. Computadora, herramientas, servicios, formación, quien te lleve la contabilidad.
  4. Calculá las horas facturables reales. Semanas del año menos vacaciones y feriados, por las horas del día que realmente se facturan. Entre el 60 % y el 70 % de la jornada es lo normal.
  5. Dividí. Lo que da es tu piso: por debajo estás perdiendo plata aunque no lo parezca.
  6. El precio es otra cosa. Arranca en el piso y sube según el valor del problema, la urgencia y cuánta competencia hay.

Antes de seguir, predecí

Un cliente te pide una rebaja del 20 % y decís que sí para no perderlo. ¿Qué acabás de hacer?

Cobrar por proyecto sin fundirse

El precio cerrado es el que mejor rinde cuando se sabe estimar, y el que peor duele cuando no.

Reglas que lo hacen viable

  1. Escribí qué no incluye. La lista de exclusiones evita más discusiones que la de inclusiones.
  2. Cerrá el alcance con entregables, no con horas. «Tres pantallas y el informe mensual», no «dos semanas de trabajo».
  3. Poné un colchón de entre el 20 % y el 40 %. No es inflar: es el precio de que el desvío ahora lo cargues vos.
  4. Partilo en etapas con pago por etapa. Reduce tu riesgo de cobranza y el del cliente al mismo tiempo.
  5. Definí cómo se pide un cambio. Cada pedido nuevo es un presupuesto nuevo, aunque sea chico. Escribirlo al principio hace que después no sea una pelea.
  6. Si el alcance no se puede fijar, no lo fijes. Primero una etapa corta por hora para entender, y recién ahí un precio cerrado sobre algo conocido.

Subir la tarifa

SeñalQué indica
Te dicen que sí enseguida, siempreEstás barato: con el precio justo, algunos dicen que no
Tenés más trabajo del que podés hacerLa demanda supera tu capacidad: el precio es el único ajuste
Rechazás trabajos por falta de tiempoCada nuevo trabajo debería entrar a mejor precio
Tus clientes son cada vez más grandesCompran resultado y previsibilidad, no horas baratas
Hace más de un año que cobrás lo mismoBajaste la tarifa sin darte cuenta
La primera fila es la señal más clara y la más ignorada: si nadie se queja nunca del precio, el precio está bajo.

La conversación de precio

Escenario · 1 decisión como mínimo

Te piden un precio cerrado por algo que todavía no entendés

Un cliente quiere «integrar el sistema de facturación con la tienda». Pide precio cerrado y fecha. Nunca viste su sistema. ¿Qué hacés?

Dos reglas atraviesan todo el escenario: no se cierra precio sobre lo que no se relevó, y a un pedido de descuento se le contesta con menos alcance.

Cierre

Autoevaluación

¿Lo entendiste?

¿Cuál es el problema de cobrar siempre por hora?
¿Qué modelo corresponde cuando el alcance es incierto?
Calculaste que necesitás cierto monto por hora para cubrir todo. ¿Ese número es tu tarifa?
Un cliente pide 20 % de descuento. ¿Qué conviene responder?
¿Cuál es la señal más clara de que estás barato?