El área entre dos curvas es la integral de la de arriba menos la de abajo. Todo el ejercicio está en encontrar los límites y en saber quién es quién.
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La fórmula del área entre dos curvas cabe en un renglón y los ejercicios salen mal igual, casi
siempre por lo mismo: los límites de integración no venían dados, las curvas se cruzan en el
medio, o la resta quedó al revés y el área dio negativa.
Las tres cosas se arreglan con un dibujo y con un criterio: arriba menos abajo, en cada tramo
por separado.
Por qué es una resta
Volviendo a los rectángulos de Riemann: entre dos
curvas, cada rectángulo va desde la de abajo hasta la de arriba, así que su altura es la
diferencia.
El área bajo una curva es el caso particular en que la de abajo es el eje, o sea .
Los límites salen de la intersección
Cuando el enunciado no da el intervalo, lo da la geometría: las curvas encierran una región entre
sus puntos de cruce, y esos puntos salen de igualar.
Con e : , o sea , con raíces y . Entre
esos valores, la recta va por arriba, así que
Lo que está graficado es la resta: la altura de la región en cada x. Es positiva entre los dos cruces y vale cero justo en ellos, que es lo que significa que las curvas se tocan ahí. La suma de los rectángulos ronda 4,5, o sea 9/2.f(x) = x + 2 - x ^ 2
Antes de seguir, predecí
Cuando se cruzan en el medio
Si las curvas se cruzan adentro del intervalo, la de arriba cambia, y una sola integral da la
diferencia con signo y no el área.
Encontrá todos los cruces resolviendo , no sólo los dos extremos.
Partí el intervalo en los tramos que definen esos puntos.
En cada tramo, decidí quién va arriba evaluando las dos funciones en un punto interior.
Sumá las integrales de cada tramo, todas con su resta en el orden correcto.
Con e entre y hay tres cruces y dos tramos: en manda la cúbica y
en la recta. Una sola integral de sobre todo el intervalo da cero por simetría,
y el área es .
A veces conviene integrar respecto de y
Cuando la región está encerrada por curvas que se abren hacia el costado —una parábola acostada
como y una recta—, partir en obliga a dividir en dos tramos, porque la frontera de
abajo cambia de fórmula. Girando la cabeza noventa grados, el problema es el de siempre:
Los rectángulos ahora son horizontales, y la resta es «el de la derecha menos el de la
izquierda». Es la misma idea con los ejes intercambiados, y en esos casos convierte dos
integrales en una.