Un límite no es «el valor que toma la función»: es adónde se acerca cuando te acercás, y esa diferencia es la que hace que exista el cálculo.
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La primera definición de límite que uno escucha suele ser «el valor al que tiende la función».
Suena razonable y no alcanza para nada: no explica por qué se estudian, ni por qué la
definición formal habla de dos letras griegas, ni por qué un límite puede existir en un punto
donde la función ni siquiera está definida.
El límite contesta otra pregunta, mucho más concreta: si me acerco a un punto sin llegar
nunca, ¿adónde va el resultado? Todo Análisis I sale de ahí.
Acercarse sin llegar
Mirá la función
En no vale nada: el denominador es cero y la expresión no tiene sentido. Pero si
evaluás en , en y en , los resultados son , y
. Desde el otro lado pasa lo mismo. La función no llega nunca a , y aun así
queda perfectamente claro adónde apunta: a .
Para esta función el cociente se simplifica: cuando , vale . El límite es lo
que dice en , o sea , aunque la función original tenga un agujero justo ahí.
La curva con un agujero
Recorré la curva acercándote a x = 1 desde la izquierda y desde la derecha, y mirá el valor que muestra. Cambiando la pendiente cambia la función entera, pero el punto al que apuntan los dos lados sigue siendo el mismo: eso es el límite. Que la función valga o no valga algo exactamente en 1 no cambia ninguno de los dos caminos.f(x) = a * (x - 1) + 2
Antes de seguir, predecí
Los dos lados tienen que coincidir
Acercarse por la izquierda y acercarse por la derecha son dos preguntas separadas, y cada una
tiene su respuesta: los límites laterales. El límite existe sólo cuando las dos dan lo
mismo.
La función es el ejemplo corto: por la derecha vale siempre y por la
izquierda siempre . Cada lateral existe, no coinciden, y por eso en no hay límite.
Para qué se inventó esto
La pregunta «adónde va cuando me acerco» no es un capricho: es la única forma de darle
sentido a dos cosas que aparecen en todos lados.
La velocidad en un instante. Una velocidad es distancia sobre tiempo, y en un instante
el tiempo transcurrido es cero. La división no existe; el límite del cociente cuando el
intervalo se achica, sí. De ahí sale la derivada.
El área bajo una curva. Se aproxima con rectángulos, que nunca dan el valor exacto. El
área es el límite de esas aproximaciones cuando los rectángulos se angostan, y eso es
la integral definida.
En los dos casos la cuenta directa da una indeterminación —, o una suma de infinitos
términos— y el límite es lo que la convierte en un número.
Por qué la definición formal parece complicada
La definición con épsilon y delta dice: para cualquier margen de error que me
pidas, puedo darte una distancia tal que, si está a menos de del punto,
está a menos de del límite.
Leída como un juego se entiende mejor: alguien exige precisión y vos tenés que conseguirla
achicando el entorno. Si podés ganar siempre, el límite es .
El detalle que suele pasarse por alto es el : excluye al punto mismo. La definición
formal dice, en lenguaje de desigualdades, exactamente lo mismo que la idea intuitiva: el
valor en no participa.